Mejor Canción Original: la caja de sorpresas de los Oscar

| 30 enero, 2014 | 0 Comentarios

Fotograma de 'Alone Not Yet Alone', eliminada de la carrera del Oscar

Fotograma de ‘Alone Not Yet Alone’, eliminada de la carrera del Oscar

Cuando el pasado 16 de enero se anunciaron los nominados para la próxima edición de los premios de la Academia de Hollywood, la mayoría (por no decir todos) de los analistas norteamericanos se quedó a cuadros con la inclusión del tema Alone Yet Not Alone, del filme del mismo nombre, entre los candidatos a Mejor Canción Original. Y no era para menos. Estrenada de tapadillo en 9 ciudades, lo justito para poder optar a algún galardón, casi nadie tenía ni idea de la existencia de esta película religiosa que logró desbancar de esta categoría a artistas tan conocidas como Lana del Rey o Taylor Swift. Después de dos semanas repletas de polémica e indignaciones provocadas por la inesperada nominación, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha decidido sacar de la carrera por el Oscar a este tema interpretado por la cantante tetrapléjica y evangelista Joni Eareckson. ¿El motivo? Bruce Broughton, compositor de la música de la canción, y antiguo miembro de la Academia, quebrantó  las reglas de los premios al enviar correos electrónicos a varios académicos en pleno proceso de elección de los nominados.

Desde luego no vamos a lamentar mucho la exclusión de este canto gospel que, salvo por su letra con tufillo de sermón evangelista, no se diferencia mucho musicalmente de otras atrocidades que han pasado el filtro en otras ediciones. Sin embargo,  siempre nos quedará la duda de con qué maravillosa puesta en escena la habrían adornado los responsables de una ceremonia que cada año nos sorprende en este apartado con algún momento para el recuerdo y, para qué negarlo, con muchos atentados contra el buen gusto. Repasamos algunas de las actuaciones musicales más inolvidables —en el mejor y el peor sentido— de los Oscar.

 

Michael Jackson,  Ben

Cuando sólo era un mico de 14 de años, el futuro Rey del Pop pisó el Dorothy Chandler Pavilion  en 1973 para defender con un par este tema de la película del mismo nombre que finalmente perdió la estatuilla a la Mejor Canción frente a The Morning After, del filme La aventura del Poseidón. A pesar de la dulzura de la partitura y su bonita letra sobre la amistad, la historia subterránea de la canción se las trae. Ben es en realidad una rata telépata asesina en la que un joven solitario y marginado encuentra a ese amigo que necesita y le comprende. Definitivamente, Jacko siempre vivió en un mundo muy extraño…

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Madonna, Sooner or later

Aunque es más normal oír mentar su nombre en la gala de los Razzies (los anti-Oscar), la maestra de Lady Gaga y otras divas del pop ha actuado en dos ocasiones, y con premio para los compositores de la canción, en la ceremonia de los Oscar. En 1991, Madonna emuló a Marilyn Monroe para interpretar Sooner or Later, el tema principal de Dick Tracy, dirigida por Warren Beatty, con el que además de cartel compartió cama. Sin embargo, Maddie  llegó a la alfombra roja del brazo de Michael Jackson, en una de las parejas más what the fuck de la historia del show business. Solo por pensar lo que pasaría por la cabecita del creador del Rancho Neverland al ver a su fugaz amiga —salieron tarifando poco después, claro— en plan femme fatale, merece la pena rescatar este momento.

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Beyoncé, Look To Your Path (aka Vois sur ton chemin)

En los Oscar no suelen privarse de nada para que todo sea un espectáculo grandioso en la noche más esperada de Hollywood, pero eso no quita para que a veces sean equivocadamente prácticos. En 2005 se marcaron un 3×1 de la mano de Beyoncé, que interpretó ¡tres! de los cinco temas candidatos a Mejor Canción, ninguno de ellos procedente de un filme o un disco suyo. Aunque la cantante estuvo en su salsa con las baladas Believe y Learn To Be Alone, nominadas por Polar Express y El fantasma de la ópera respectivamente, con Vois sur ton chemin, el conocido tema de Los chicos del coro, llegó la catástrofe. Desde luego, quien tuvo la idea de hacer cantar a Beyoncé en francés tendría trabajo seguro en Guantánamo. En una lengua que parecía más élfica que romance, la artista hizo lo que puedo para aguantar el tipo, una tarea a la que no ayudaba nada estar rodeada de dobles de cuerpo de Zipi y Zape y el club de la canica. Tiene mérito que, a pesar de todo, Beyoncé fuera capaz de hacernos creer que estaba sintiendo lo que cantaba sin entender ni papa. Eso sí, seguro que después de la actuación necesitó una relaxing cup of tila.

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Björk, I’ve seen it all

Merecía estar nominada a Mejor Actriz por su papel en Bailar en la oscuridad de Lars Von Trier, pero al final sólo pudo ir a la 77 ceremonia de los Oscar, celebrada en el año 2001, como compositora de una de las cinco canciones seleccionadas. Björk, que a mala leche no le gana nadie, se tomó su revancha llevando uno de los vestidos más criticados en la historia de las entregas de premios. Aunque a nosotros nos encanta el celebérrimo modelito en forma de cisne que se calzó, a muchos les estallaron las retinas en la alfombra roja. Para compensar, Björk fue una auténtica delicia para los oídos durante su actuación. Una pena que Bob Dylan, que actuó vía satélite desde Sidney, se llevara la estatuilla al final por Things Have Changed, del filme Jóvenes Prodigiosos.

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Whitney Houston y Mariah Carey, When You Believe

Dueto de divas recreado hasta la náusea en talent shows tipo Operación Triunfo, el duelo de gorgoritos, y de escotes, entre estas dos antiguas reinas del Billboard ha habitado en las pesadillas de cualquier amante del indie que tuviera encendida la tele esa noche del 21 de marzo de 1998. Whitney Houston y Mariah Carey consiguieron que El príncipe de Egipto ganara el Oscar a la Mejor Canción. La otra favorita era I Don’t Want To Miss A Thing, la conocida balada de Armageddon cantada por Aerosmith. Muerte o suicidio, vaya.

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Robin Williams, Blame Canada

La Academia de Hollywood a veces nos sorprende con un ramalazo transgresor que nos quita temporalmente la idea preconcebida de que la mayor parte de sus miembros son ancianitos que rellenan su papeleta de nominados mientras miran la Teletienda. No hay mejor ejemplo de ello que la 72ª edición, donde los protagonistas de South Park se colaron entre los candidatos gracias al tema Blame Canada, extraído de su primera aventura cinematográfica. Aunque la versión interpretada en la gala por Robin Williams es más light que la original, sigue siendo uno de los momentos más surrealistas jamás vividos con el tío Oscar.

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COCO Lee, A Love Before Time

¿Y ésta quién es?, os preguntaréis muchos. Pues es una de las más importantes estrellas del pop taiwanés que tuvo la oportunidad de deleitar con su voz al Shrine Auditorium, gracias al éxito que cosechó Tigre y Dragón de Ang Lee en las nominaciones al Oscar en 2001. Aunque es la típica canción que si en Eurovisión representara a un país nórdico o a una antigua región de la URSS ganaba seguro, no la hemos seleccionado por la calidad de su composición o las cualidades vocales de su intérprete. La puesta en escena es tan atroz que no hemos podido privarnos de colocarla como broche final de este subjetivo repaso. ¿Qué sorpresas musicales nos deparará la próxima edición de los Oscar? La respuesta, el 2 de marzo.

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