Marvel contra DC 1: La épica batalla por el taquillazo

| 9 octubre, 2013 | 0 Comentarios

Marvel vs DC: la épica batalla por el taquillazo

Marvel vs DC: la épica batalla por el taquillazo

Y en la Comic-Con 2013 cayó la bomba. La rumoreada película de La Liga de la Justicia tendrá que esperar un poco más. Pero por una buena razón. Antes veremos a Superman repartiéndose mamporros con Batman. Un nuevo hombre murciélago, nada menos que Ben Affleck, será presentado en la secuela de El Hombre de Acero, cuyo estreno está previsto para el 17 de julio de 2015. DC ya es oficialmente un universo compartido en la gran pantalla, y no sólo  en la pequeña, como hemos visto por ejemplo en Smallville. Atrás quedan esas pequeñas referencias a Industrias Wayne o Lexcorp del reciente reboot de Superman, porque ahora toca juntar a los pesos pesados. Aunque lo que la mayoría deseamos es que se haga con fundamento y no sólo para engordar la taquilla, porque está claro que, entre otras cosas, este movimiento se debe a que Warner no ha logrado igualar ni acercarse a los ingresos mundiales del último producto de Marvel Studios, Iron Man 3.

Henry Cavill y Amy Adams, protagonistas de El Hombre de Acero

Henry Cavill y Amy Adams, protagonistas de El Hombre de Acero

Siendo realistas, bastante han logrado con una película tan pomposa y de ritmo tan irregular como El hombre de acero. Si a eso sumamos el cierre que ha dado Christopher Nolan a su trilogía de Batman y al fracaso artístico y comercial de Green Lantern hace un par de años, Warner lo tenía difícil para abrir camino hacia esa rumoreada película de La Liga de la Justicia. Pero con este Batman contra Superman la cosa parece encarrilada. Al menos de cara a 2015. Porque en el presente es Marvel Studios, ahora propiedad de Disney, quien corta el bacalao en materia de superhéroes. Tanto que muchos deseamos que aquellos personajes, hoy en poder de Fox (X-Men, Los 4 Fantásticos) o Sony (Spiderman) vuelvan cuanto antes a las manos de quien sabe hacerlo mejor. Con semejante referencia no está de más preguntarse si Warner hace lo correcto a pesar de contar con todos los medios para hacer realidad su universo, con más años de experiencia y personajes que el de Marvel, y con millones de seguidores en todo el mundo, a pesar de que hoy en día se lean menos tebeos que nunca, y el cine y los videojuegos se hayan impuesto como manera de acercarse o descubrir este siempre fascinante universo.

Cuando mandaba DC Comics. Primera parte.

La revolución Marvel de los cómics no llegó hasta principios de los 60. Sin embargo, DC fue la pionera en cuestión de superhéroes allá por 1938, año del nacimiento de Superman. Esta antigüedad permitió que los principales iconos DC saltaran a la gran pantalla mucho antes, empezando por los diversos y no muy afortunados seriales cinematográficos producidos por diversos estudios, algunos de ellos ya desaparecidos y otros que sonarán a la mayoría, como es el caso de Columbia Pictures.

Superman fue el primero en 1941, pero en dibujos animados. Eso sí, irrepetibles y magistrales gracias al talento de dos maestros del medio como Dave y Max Fleischer. Una serie de cortometrajes que no puede definirse realmente como serial, como sí lo fue ese mismo año el de Shazam, personaje más bien desconocido y marginal para los no iniciados en el mundo del cómic, y también conocido como el Capitán Marvel, nombre no demasiado utilizado en los últimos años por cuestiones evidentes. Batman obtuvo su serial en 1943 y Superman hizo lo propio hacia 1948.

[Galería de imágenes de adaptaciones televisivas]

Pero la pequeña pantalla sería donde estos dos últimos pesos pesados comenzaron a fraguarse su particular leyenda. Entre 1952 y 1958, George Reeves fue el hombre de acero durante seis olvidables temporadas que dieron para 104 episodios de aproximadamente 30 minutos cada uno. Con el suicidio del célebre actor en 1959 comenzó esa ridículamente denominada maldición de Superman que se adjudica a todos aquellos que han pasado por sus diversas adaptaciones televisivas y cinematográficas.

El nuevo Batman televisivo llegó en 1966 para convertirse en un icono pop que triunfó mofándose del universo creado por Bob Kane, Bill Finger y compañía en 1939. El personaje había caído en desgracia durante los años 50 a causa de la ola de censura y estupidez que castigó el mundo del noveno arte, promovida por el conservadurismo imperante y los abanderados de la moral, con el indeseable Fredric Wertham a la cabeza, un psiquiatra que en 1954 convenció a mucha gente de que los cómics estaban haciendo daño a la infancia. El hombre murciélago sobrevivió metiéndose en aventuras psicodélicas, espaciales, cómicas, festivas y delirantes, por lo que no era de extrañar que este fuera el resultado para su salto a la pequeña pantalla.

Batman y Robin conocen a Batmito.

Batman y Robin conocen a Batmito.

Eso sí, al menos tenía algo de gracia, a pesar de ser exasperantemente repetitiva, como demostraron sus tres temporadas, convertidas hoy en un tesoro perseguido por muchos coleccionistas debido al limbo en el que han quedado sus derechos de explotación. Por internet se venden copias piratas ofrecidas por quien tiene acceso a los masters de emisión o, simplemente, a unas grabaciones en vídeo de cierta calidad hechas puntualmente durante sus sucesivas reposiciones.

[Galería de imágenes de adaptaciones televisivas]

Sirva como botón de muestra del perfecto delirio alcanzado en la serie esta escena en la que Adam West comparte pantalla con la maravillosa Jill St. John, poco antes de convertirse en la inolvidable chica Bond de Diamantes para la eternidad (1971).

Si la tele de los 50 fue para Superman y la de los 60 para Batman, los 70 vieron la llegada de Wonder Woman. Concretamente el 7 de noviembre de 1975. Aunque si aquella serie se mantuvo hasta 1979 durante tres temporadas de emisión algo caótica no fue por su calidad, y eso que podía presumir de un cierto nivel de producción, sino por las curvas de la monumental Lynda Carter, todo un icono sexual de la época.

Una jovencísima Debra Winger fue otra actriz que también descubrimos en aquella serie que mantiene hoy algo de su encanto a pesar de resultar ridícula. No deja de ser curioso que el creador del personaje, el psicólogo William Moulton Marston, fuera también el inventor del primer detector de mentiras, que tanto juego ha dado en televisión. Eso sí, un cacharro bien diferente al lazo de la verdad que emplea la mujer maravilla para interrogar a sus objetivos.

Y no debe ser pasado por alto un decisivo detalle del fenómeno televisivo de La Mujer Maravilla: Warner fue uno de los productores del invento. Su éxito les animó a mirar con ojos golosos el resto del, ya a esas alturas, abultado patrimonio DC. El estudio adquirió los derechos de la editorial en 1976. Cierto superhéroe estaba a punto de recibir el merecido tratamiento de una superproducción cinematográfica. El sueño de muchos aficionados estaba a punto de hacerse realidad: la perfecta película de Superman.

Próxima entrega: Superman, el superhéroe definitivo.

[Galería de imágenes de adaptaciones televisivas]

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