‘Looper': Referencia y vencerás

| 19 octubre, 2012 | 0 Comentarios

Joseph Gordon Levitt en una imagen de 'Looper'

Joseph Gordon-Levitt en una imagen de la película ‘Looper’

Como todos los años, llega a la cartelera una de esas películas que, sin hacer demasiado ruido mediático, cuenta ya con el aplauso de casi todos los que la han visto hasta la fecha y, por lo tanto, destinada a convertirse en un título de culto… o sobrevalorado, según se mire. ‘Looper‘ llega con  unos cuantos ases debajo de la manga, y el primero es que tiene la capacidad de sorprender a buena parte de la audiencia. Otro ingrediente decisivo es que no toma por imbécil a nadie, algo que viene siendo habitual en los últimos años por parte de algunas de las mayores superproducciones de Hollywood. Y esto es un valor añadido hoy en día para ganarse el corazón del público. Si a eso sumamos un presupuesto minúsculo hábilmente dosificado y dos actores con gancho, el primero una estrella consagrada y pluriempleada como es Bruce Willis y el otro una emergente como es Joseph Gordon Levitt, la fórmula, aparentemente tiene todas las de ganar

Bruce Willis y Joseph Gordon-Levitt en una imagen de 'Looper'

Bruce Willis y Joseph Gordon-Levitt en una imagen de ‘Looper’

Pero lo que hace a Looper una película especial o diferente al resto del cine de género que ha llegado desde Estados Unidos este 2012, es el exhaustivo uso de las referencias, tanto cinematográficas como literarias e, incluso, comiqueras. Ahora bien, al espectador veterano o, mejor dicho, conocedor, no se le escaparán la mayor parte de las mismas, y ahí está el punto débil de este cóctel de ciencia ficción y western, y es que se parece a demasiadas cosas. Aunque no creo que sea razonable tachar en estos tiempos una película por esa razón, la realidad es que Looper nada tiene de original. Pero, como dijo un filósofo hace tiempo: todo está inventado, pero no creado.

 

Joseph Gordon Levitt en 'Brick' de Rian Johnson

Joseph Gordon-Levitt en ‘Brick’ de Rian Johnson

Rian Johnson debutó en el largometraje con la no muy conocida pero aclamada producción independiente Brick (2005), algo así como lo que supuso en su día Bugsy Malone, nieto de Al Capone (Alan Parker, 1976) al cine de gángsters de los años 30 y 40, aunque en esta ocasión con adolescentes como protagonistas y la novela negra de Dashiell Hammett como fuente de inspiración. De su segunda película, la muy discutida The Brothers Bloom (2008) mejor no hablar. Con este irregular currículum no es descabellado presumir que el momento de gloria de Johnson ha llegado con Looper.

Fotograma de 'Terminator'

Fotograma de ‘Terminator’

A primera vista, es obvia la huella de Terminator (James Cameron, 1984). Aunque en esto de robar, plagiar, homenajear o inspirarse, cuando uno tira de la madeja, ésta no parece tener fin. Y es que el señor Cameron también robó, homenajeó o se inspiró para escribir su ya clásica cinta de serie b en The City on the Edge of Forever, penúltimo episodio de la primera temporada de Star Trek, la serie clásica (y emitido allá por abril de 1967). Un capítulo escrito por el novelista Harlan Ellison, que fue muy combativo al respecto de la inspiración “prestada” del clásico de James Cameron.

Fotograma de la mítica 'StarTrek'

Fotograma de la mítica ‘StarTrek’

En ambos guiones se recurre al viaje en el tiempo para detener-eliminar a un líder capaz de alterar el curso de la historia. En la versión de Cameron no hay dilema moral a la hora de ejecutar a esa persona tan importante porque el encargado de hacerlo es el villano de la cinta, pero el acierto de Ellison fue convertir ese potencial peligro en una persona encantadora de la que cualquiera podría enamorarse, como le acaba ocurriendo al capitán Kirk.

Portada de la novela 'Sadrac en el horno'

Portada de la novela ‘Sadrac en el horno’

Curiosamente, estos dilemas morales serían explotados y ampliados desde un punto de vista más peliagudo y atrevido en la novela Sadrac en el horno (Robert Silverberg, 1976), donde, en un distópico futuro, un cirujano encargado de rejuvenecer periódicamente al tirano de turno, mediante el trasplante de órganos, se plantea la posibilidad de cambiar el curso de la historia saboteando dicho proceso.

Portada de la novela 'Por el tiempo' de Robert Silverberg

Portada de la novela ‘Por el tiempo’ de Robert Silverberg

Precisamente Silverberg escribiría una novela sobre paradojas temporales no mucho después, y titulada en nuestro país ‘Por el tiempo‘, donde un viajero cuyo mayor objetivo en la vida es fornicar con personajes históricos acaba ocasionando las más inverosímiles paradojas. El inolvidable final de la novela guarda un parecido más que razonable con la penúltima escena de Looper.

Y, terminando con la subtrama de mata al líder, cambia la historia, muchos han explorado directamente la posibilidad de eliminar a Hitler viajando en el tiempo, algo que se ha podido disfrutar en la literatura, la televisión (no hace mucho, por ejemplo en la deliciosa Doctor Who) o los cómics, que han insistido en la idea recientemente de una forma que, teniendo en cuenta la cercanía de su gestación, podría haber pesado lo suyo en la escritura de Looper.

Uncanny X-force 3

Uncanny X-force 3

Nos referimos a una de las mejores series que publica Marvel en la actualidad, Uncanny X-Force, que firma un inspirado Rick Remender, y que en su primera saga para la nueva andadura de la colección, nos propone algo muy parecido a lo que ocurre durante la segunda mitad de la película. El peligroso villano Apocalipsis ha vuelto a la vida y, cuando el equipo de mercenarios liderados por Lobezno se dispone a eliminarlo, descubre que es un niño. La conclusión de ambas historias es bastante divergente, pero si me dan a elegir, prefiero, con mucho, la del tebeo.

Akira

Akira

Ese inocente niño en la película, por cierto, demuestra ciertas habilidades telequinéticas que a muchos recordarán a la de los experimentos militares con infantes descritos en otro clásico del noveno arte (con adaptación cinematográfica incluida), Akira, de Katsuhiro Otomo.

Y, en cuanto a la idea del doble, el doppelgänger es un concepto milenario en la cultura y centenario en la literatura de ficción, explotado por autores como Guy de Maupassant(El Horla). En la televisión, Twilight Zone (Más allá de los límites de la realidad) tuvo precisamente a Bruce Willis como protagonista (allá por 1985) de un capítulo inspirado en un relato de Harlan Ellison (otra vez por aquí, qué casualidad) y a las órdenes de un tal Wes Craven.

Michael J. Fox en 'Regreso al futuro'

Michael J. Fox en ‘Regreso al futuro’

Ni que decir tiene que Marty McFly tuvo tiempo de observarse a sí mismo (inmiscuyéndose lo justo en el devenir de la historia) tanto en su versión pasada como futura en la memorable Regreso al futuro Parte II.

Lajette

Lajette

Y hablando de encontrarse a sí mismo en el pasado, Bruce Willis, (una vez más) hizo lo propio en ese cada vez más reivindicado título de culto que es 12 monos (Terry Gilliam, 1995), a su vez un remake (esta vez oficial) de un cortometraje llamado La jetée (Chris Marker, 1962), una original pieza cinematográfica narrada a base de impactantes fotografías en blanco y negro y una voz en off, otro recurso narrativo de Looper, por cierto.

Fotograma de Marienband

Fotograma de Marienband

Y ya que la película sugiere el concepto del bucle, no olvidemos que esta es otra idea bien explotada en la saga original de El planeta de los simios (iniciada por Franklin J. Schaffner en 1968 a partir de una novela de Pierre Boulle mejorada, con mucho, por el guión cinematográfico de Michael Wilson y Rod Serling, éste último, mira tú por dónde, creador de la serie Twilight Zone). Sin embargo, sospecho que Rian Johnson tuvo más presente a ese respecto la fascinante El año pasado en Marienbad (Alain Resnais, 1961), donde el amor y el tiempo forman parte esencial de un asfixiante bucle.

Mr. Nobody

Mr. Nobody

Tampoco se nos escapa la reciente Las vidas posibles de Mr. Nobody(Jaco Van Dormael,  2009), donde saltamos en el tiempo para ver los diferentes caminos que podría tomar la vida de una persona teniendo en cuenta sus decisiones. Una reflexión poética sobre la idea de universos paralelos y dimensiones alternativas, un concepto que evita transitar Looper para que puedan encajar todas sus piezas… o más bien trampas de guión. Y es que, como bien dice Bruce Willis en una divertida secuencia de la película, podríamos estar horas, días, incluso, discutiendo sobre paradojas temporales. Y sobre referencias también.

Fotograma de 'Único testigo'

Fotograma de ‘Único testigo’

No somos tan listillos para asegurar que todas las que hemos citado estén en la película, pero sí unas cuantas, aunque la única que hemos podido confirmar, leyendo algunas entrevistas con el cineasta, es una que jamás se nos pasó por la cabeza: Único testigo (Peter Weir, 1985). ¿Cómo? Pues porque plantea la intriga en una gran ciudad para luego trasladarse al campo, con mujer, niño, historia de amor y amenaza al acecho. Otra capítulo, ya, son los guiños cinéfilos, como ese a Casablanca, por el nombre del bar donde se reúnen los loopers… pero de eso ya hablaremos en otra vida.

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