‘Dallas': Viva J.R. o cómo los malos siempre molan más

| 25 junio, 2012 | 0 Comentarios

Confieso, no la vi el día de su estreno la semana pasada. Afortunadamente, las buenas gentes de TNT optaron por repetir anoche los dos primeros episodios antes de estrenar el tercero, así que ahí estaba yo para cazar la nueva Dallas, que me tenía de lo más intrigada.

Larry Hagman, J.R. en Dallas

Larry Hagman, J.R. en 'Dallas'

Veamos: una es mayor, pero tampoco tanto. Yo recuerdo aquella época en la que los culebrones yanquis por excelencia (véase: Dinastía, Los Colby, Falcon Crest, Dallas…) eran lo más y todo el mundo estaba enganchado. Pero no recuerdo muy bien qué es lo que pasaba en cada cual. Eso sí, tengo clarísimo que mi favorito era J.R. y que mi madre me miraba de medio lado murmurando algo así como que yo siempre prefería a los personajes retorcidos. Claro que también me decía que no era normal que me chiflaran las películas de vaqueros y que si morían todos no pasaba nada, pero si alguien daba una patada a un perro o maltrataba a un caballo, la niña se deshacía en lágrimas y gritaba a la pantalla exigiendo -claro está- la muerte lenta y dolorosa del tipo en cuestión. Hay madres que no comprenden que una tiene ideas avanzadas para la época.

A lo que vamos: que me reafirmo y digo que lo mejor de la nueva Dallas sigue siendo lo mismo. Esto es, J.R. Que yo estaba decidida a aceptar a la nueva generación y tal, pero a John Ross le falta un hervor. O diez. Vaya dos pánfilos de hijos y heredelos tienen los Ewing. Menos mal que parece que estamos en proceso de afinar el colmillo revirao del que debería ser el nuevo villano, que si no la hubiera dado por perdida. Por supuesto, acierto indiscutible el recuperar a los clásicos.

Para hacerlo más fácil y no liarme demasiado, he hecho una lista de 10 cosas interesantes que se me pasaron por la cabeza durante el visionado de Dallas:

1.- Toma ya, Don’t mess with Texas. Aquí descubres que hay alguien en tu casa en medio de la noche, te metes debajo de la cama y cazas móvil para llamar a la poli; allí echan mano de escopeta de caza y echan al intruso a tiros. Eso sí es una buena medida para reducir la criminalidad y lo demás, tonterías.

Josh Henderson es John Ross

Josh Henderson

2.- La más grande, la de J.R., claro. La hebilla, digo, que ya estamos sacando las cosas de contexto.

3.- Aquí, el amor no tiene nada que ver con la fidelidad. Te quiero una jartá, cari, pero la carne es débil y es que a los Ewing nos acosan las mujeres, ya lo siento. Panda golfos…

4.- La mejor forma de sentirte parte de la familia es aprenderte las recetas de la abuela. Que digo yo que a lo mejor el objetivo real es cebarlos para que dejen de ser tan atractivos para las acosadoras que los persiguen o algo.

5.- Estamos en el estado de la estrella solitaria, amigos. A ver cuántas estrellas descubrís, ya veréis como unas cuantas.

6.- El estadio de los Dallas Cowboys es un sitio ideal para pasear. Y nada de terracitas del Bernabéu: aquí bajamos al césped, que mola más. No sé si habrá que apuntárselo para próximas visitas o sólo tienen acceso free los millonarios locales.

7.- Bobby sigue siendo un triste: tanto seamos felices, seamos buenos hermanos, vivamos en armonía… ¿qué quieres, cargarte la serie? Menos mal que tenemos a los que maquinan y enredan que, si es por ti, nos morimos de aburrimiento. Puag. A La casa de la pradera con él.

8.- La nueva señora de Chris (el jardinero de Mujeres desesperadas, por más que le fastidie que le recuerden de dónde viene) es una ñoña. O espabila o a mi que muere o algo.

9.- … Menos mal que el hermano es un pistolero y se van a enterar todos de lo que vale un peine. Aunque puestos a chulería desenfundando, sigo quedándome con Raylan Givens (Justified, por si alguien se me pierde).

10.- ¿Por qué John Ross es mucho mejor que Christopher? Pues entre otras cosas porque al segundo le pega mucho más estar en una playa californiana luciendo palmito. Deja las cosas a los que saben, que el Stetson y las botas las llevar mucho mejor tu primo. Será porque es DE VERDAD de Dallas, pipiolo. Y encima tiene un ojo verde y otro azul, supera eso.

Mmmm. Vale, sí: ya tengo favorito, lo admito.

Christopher y John Ross Ewing

Christopher y John Ross Ewing

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