The possession: El diablo sacó la mano

| 4 septiembre, 2012 | 0 Comentarios

Fotograma de la película 'The Possession'

Fotograma de la película 'The Possession'

Desde que el estreno en 1973 de El exorcista marcara un antes y un después en el cine de terror, el fenómeno de las posesiones demoníacas ha inspirado infinidad de títulos que, con mayor o menor acierto, han intentado emular el éxito del clásico dirigido por William Friedkin. Uno de los contactos cinematográficos con el Maligno más recientes e interesantes ha sido El último exorcismo, un novedoso acercamiento al género que utilizaba el recurso del falso documental para aterrar al personal con el caso de una joven de Louisiana supuestamente habitada por un ente diabólico. La veracidad sugerida por la cámara en mano y el enfoque naturalista lograban momentos realmente inquietantes y de genuino mal rollo.

Al principio de The Possession (El origen del Mal) se nos anuncia que la historia que vamos a ver está basada en hechos reales, un modo diferente de predisponernos para el escalofrío al pensar que lo que aparece en pantalla podría haber ocurrido cerca de nuestra casa. Sin embargo, y a diferencia de El último exorcismo, según avanza la película cuesta creer que la sucesión de horrores a la que asistimos la haya vivido alguien realmente sin estar bajo los efectos de sustancias psicotrópicas.

Imagen de The possession

Imagen de The possession

La premisa argumental es harto conocida. Un entrenador de baloncesto (Jeffrey Dean Morgan) se muda a un chalet en un barrio residencial tras divorciarse de su mujer (Kyra Sedwick), donde acoge a sus dos hijas los días que le permite la custodia compartida. La más pequeña de las hermanas se encapricha con una caja tallada en madera que descubre en un mercadillo callejero, y convence a su padre para que la compre y la lleve a casa. A partir de ese momento, la chiquilla empieza a comportarse de un modo extraño, con bruscos ataques de violencia y estados cercanos a la catatonia. Sí, lo habéis adivinado. Un espíritu malvado oculto en la caja ha poseído a la niña, para desesperación de sus padres.

Lo que sigue es un delirio de síntomas que indican que la angelical criatura está pasando algo más grave que un simple trauma por el divorcio de sus papás: vómito de polillas, ojos en blanco, dedos que salen por la glotis y hasta un ente que aparece en una ecografía del vientre de la pequeña. Vamos, realismo puro. Pero lo más original del asunto es que esta vez el Vaticano no tiene mucho que hacer, ya que se trata de un demonio de origen hebreo y sólo un judío ortodoxo puede realizar el exorcismo.

The possession

The possession

Lo que así contado parece un sketch de Martes y 13, vertebra una cinta que se toma totalmente en serio y que cuesta creer que tenga como productor a Sam Raimi, el mismo que dirigió la tan terrorífica como tronchante Arrástrame al infierno hace tres años.

A su favor, hay que destacar algunas imágenes realmente perturbadoras y ciertos toques de mala uva, como el hecho de ver a Grant Show, conocido por interpretar al chuleta motero de Jake en Melrose Place, en el papel de un dentista que vive con la madre de las niñas y que pierde los piños durante uno de los brotes diabólicos de su ahijada. Pero son leves alegrías en un trabajo dirigido con pulcritud  por Ole Bornedal  y completamente desposeído del demonio que caracteriza el verdadero terror.

The Possession (El origen del mal) se estrena en España el 7 de septiembre de 2012. 

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