“Terminator Génesis”: Regreso al Futuro

| 9 julio, 2015 | 0 Comentarios

Matt Smith, Jason Clarke, Emilia Clarke y Jai Courtney, nuevas incorporaciones a la franquicia Terminator.

Matt Smith, Jason Clarke, Emilia Clarke y Jai Courtney, nuevas incorporaciones a la franquicia Terminator.

Con la audiencia curada ya de espanto con tanta precuela, reboot y remake, a Hollywood le  ha dado ahora por las secuelas selectivas. Este término podría explicarse como aquella continuación que sólo tiene en cuenta, dentro de una saga, los títulos más importantes o queridos de la misma, buscando a cualquier precio volver a conectar con el público. Cierto es que el invento no es nuevo, y no hay que retrotraerse demasiado para dar con alguna, aunque casi siempre polémica, como fue la calamitosa Superman Returns. Sin embargo, este verano nos llegan nada menos que dos, y una que acaba de cosechar un éxito rotundo y apotéosico como Jurassic World (que parece tomar como punto de partida únicamente la primera entrega de esa serie). Semejante éxito deja claro que esta va ser una nueva tendencia de los grandes estudios a la hora de seguir explotando sus franquicias.

El experimento de Terminator Génesis es más arriesgado e interesante, a pesar de ser, al igual que el taquillazo jurásico, una película bastante irregular, y haber  llegado a la cartelera sin factor sorpresa, por culpa de una campaña publicitaria que desvela todos y cada uno de los giros principales del argumento. Dividida en dos partes claramente diferenciadas, la quinta entrega de la serie sólo parece tener presentes en su mitología previa las dos primeras y mejores películas de la misma, dirigidas por James Cameron, cómo no. La primera mitad del film se lía la manta a la cabeza, como Dios manda, y pone el acento en la premisa de ciencia ficción de la saga, concretamente en las paradojas temporales, permitiéndose reescribir los sucesos que narraban aquellas dos entregas introduciendo dos nuevos viajes en el tiempo. Eso sí, todo perfectamente explicado, al contrario de lo que está diciendo por ahí cierta prensa que se considera a sí misma especializada.

Los T-800 envejecen. Arnold Schwarzenegger presume de canas en Terminator Génesis.

Los T-800 envejecen. Arnold Schwarzenegger presume de canas en Terminator Génesis.

Pero lo que en la primera parte de Terminator Génesis se revela como un fascinante ejercicio de retrocontinuidad al estilo de Regreso al Futuro Parte II, en su segunda mitad acaba revelando su verdadera y más conservadora intención, que es anclar la narración en un tiempo más cercano al nuestro, 2017, con la vista puesta en futuras continuaciones. Es decir, que la película evita la palabra reboot, pero viene a ser algo por el estilo. Una pena, por tanto, que la frescura y las ganas de enredar, en el buen sentido, de los guionistas, acabe por desembocar en la fórmula impuesta desde la primera secuela, allá por 1991. Aunque se agradece que esta vez se hayan arriesgado en ponerle una desconcertante piel al último modelo de Terminator malvado, nada menos que la de John Connor, el que está llamado a ser el mesías de la Humanidad frente a la dominación mundial robótica.

Hablando de pieles, el recurso del robot que envejece, al estar revestido de tejido vivo, justifica con inesperada naturalidad que Arnold Schwarzenegger, a sus casi 68 años, siga paseándose por aquí, aunque la jugada acerca al personaje al puro alivio cómico, algo ciertamente triste si tenemos en cuenta que la mejor entrega de esta saga sigue siendo aquella en la que el actor austriaco era el villano de la función, y no un padre protector. Es más, que Arnie repita aquí como padrazo, algo que evitó con acierto Terminator 3: La rebelión de las máquinas, acerca sospechosamente en tono esta nueva entrega a la legendaria Terminator 2: El juicio final, sustituyendo en este caso al adolescente John Connor por su veinteañera y futura madre.

Schwarzenegger es el único actor que repite, porque ni Kyle Reese, en su día interpretado por Michael Biehn, ni Sarah Connor, a la que dio vida Linda Hamilton, pueden estar presentes en este reinicio a la fuerza de la historia. Y es ahí donde encontramos el mayor defecto de Terminator Génesis: Por muy esforzado que esté aquí, Jai Courtney es uno de los peores actores de su generación, algo que ya quedó más que demostrado en títulos tan indigestos como La Jungla: Un buen día para morir o Yo, Frankenstein. Parece mentira que Hollywood siga apostando como protagonista por un actor tan limitado y sin carisma, cuando los hay a patadas en otras franquicias (como la de Marvel Studios, sin ir más lejos). Tres cuartos de lo mismo ocurre con Emilia Clarke, la nueva Sarah Connor. Aupada por el éxito de Juego de Tronos, Clarke podrá añadir notoriedad al reparto, que no calidad, porque no convence en ningún momento, ni como heroína de acción ni como sucesora de Linda Hamilton.

Emilia Clarke y Jai Courtney: lo peor de Terminator Génesis.

Emilia Clarke y Jai Courtney: lo peor de Terminator Génesis.

Afortunadamente, hay algunos aciertos de casting más allá del trío protagonista. J.K. Simmons (con el Oscar calentito todavía debajo del brazo gracias a la estupenda Whiplash), es una presencia realmente de agradecer, aunque tal vez podría haberse explotado algo más su personaje, un testigo en el tiempo de las correrías del veterano Terminator y su peculiar séquito. Luego tenemos a un breve pero inquietante Matt Smith (en las antípodas de su reciente encarnación de Doctor Who), y que aquí viene a ser la imagen física de Skynet, la inteligencia artificial detrás de la rebelión de las máquinas. Y no hay que olvidarse de Jason Clarke, el nuevo John Connor, un actor lo suficientemente versátil y capaz para ser héroe y villano en la misma película.

Así que aunque el balance sea agridulce y las intenciones comerciales pasen factura, el filme de Alan Taylor ofrece, al menos, al aficionado un regreso a la ciencia ficción pura y dura sobre la que se sostenía el filme original, agitando el avispero lo suficiente para que nos pique la curiosidad. Si a eso sumamos un envoltorio lujoso, con unos deslumbrantes efectos visuales, como no podía ser menos, y unas espectaculares escenas de acción, comprensibles y al estilo clásico (aunque en las que se nota claramente la falta de un maestro del género como James Cameron), el resultado es un entretenimiento digno que ayudará a más de uno a pasar una tarde de verano entretenida, que no memorable.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Category: Críticas, Destacados

Deja un comentario