‘Shame': El juego vacío de seducción enferma de Michael Fassbender

| 16 febrero, 2012 | 0 Comentarios

Michael Fassbender y Carey Mulligan en Shame

Michael Fassbender y Carey Mulligan en Shame

Desde que en 2008 Steve McQueen dirigiera al actor Michael Fassbender en la dura y realista Hunger, parece que los destinos de actor y cineasta han estado unidos desde entonces. Ahora esta pareja de ases vuelve con otra cinta arriesgada que supura provocación por cada uno de sus poros: Shame. Se trata del segundo largometraje del director cuya ópera prima fue aclamada en el Festival de Cannes de ese mismo año y del que se espera mantenga el listón bien alto.

Michael Fassbender protagoniza Shame

Michael Fassbender protagoniza Shame

McQueen continúa en la línea de su primer filme y traspasa los límites de la decencia para mostrarnos una película dura y feroz con un protagonista al que exprime hasta su último aliento. Así es este director que con tan sólo dos películas ha demostrado mucho más que consagrados cineastas con amplias filmografías a cuestas.

En su arduo camino hacia la indagación de lo más oscuro de las obesiones humanas, McQueen se ha visto acompañado por uno de los actores de moda. Michael Fassbender, el actor irlandés de origen alemán ha sabido aprovechar las oportunidades de una carrera que apunta hacia lo más alto afianzándose en roles de filmes como Malditos Bastardos o Un método peligroso. Quetin Tarantino o David Cronenberg han sido los maestros de ceremonias de la carrera de este actor entre cuyos logros podemos contar la interpretación del solitario y metódico protagonista de Shame por la que se alzó con el premio a mejor actor en el Festival de Venecia.

Shame se centra en la asfixiante y autodestructiva obsesión de Brandon (Michael Fassbender), un hombre de treinta y

Cartel de Shame

Cartel de Shame

tantos años cuya vida aparentemente ordenada se ve trastocada por la inesperada visita de su hermana pequeña, Sissy (Carey Mulligan). Para evadirse de la monotonía del trabajo y de una vida vacía, Brandon seduce a las mujeres en encuentros fugaces de una noche e intenta encontrar satisfacción en un deseo sexual insaciable que trastoca una vida sometida a una necesidad irreprimible que ocupa sus cinco sentidos a todas horas. Shame indaga en la naturaleza de nuestras necesidades y las experiencias que han marcado el devenir de nuestros actos. Acciones que tiñeron nuestra vida y que pueden llevarnos a una obsesión descontrolada.

McQueen crea un retrato oscuro de un personaje atormentado por su pasado con el sexo como detonante de sus frustraciones. La sexualidad del protagonista se convierte en vehículo de sus obesiones y le lleva a una destrucción incapad de controlar sus instintos más primarios. La impecable interpretación de Fassbender transmite al espectador la frustración y el vacío que experimenta su personaje enajenado frente a una situación que descontrola su aparente normalidad. Carey Mulligan interpreta el lado opuesto al protagonista. Una joven buscavidas unida a su hermano por una razón inconfesable que ha marcado sus vidas y cuyas secuelas se desarrollan de manera diferentes en ellos en la edad adulta. Abierta, extrovertida y soñadora, Sissy desata la furia de su hermano incapad de anular sus deseos de autodestrucción.

Michael Fassbender y Steve McQueen en el set de rodaje

Michael Fassbender y Steve McQueen en el set de rodaje

Fassbender se desnuda física y mentalmente ante uno de los personajes más sinceros y problemáticos de su carrera. El sexo autodestruye al protagonista con el que el espectador irá mutando y comprobando las secuelas de una obsesión más profunda de lo que se percibe de primeras. McQueen hace un retrato certero de la angustia y frustración de la que el espectador no saldrá indemne. Y es que Shame es una de esas películas cuyo poso se mantiene en la mente durante varios días. Podéis comprobarlo a partir del viernes 17 de febrero en cines.

 

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Category: Críticas

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