Runner Runner: una mala mano de póquer

| 4 octubre, 2013 | 0 Comentarios

Justin Timberlake y Ben Affleck en Runner Runner

Justin Timberlake y Ben Affleck en Runner Runner

Los casinos y las apuestas. Ese mundillo que el cine ha retratado en multitud de películas de la mano de directores de la talla de Martin Scorsese o Steven Soderbergh, donde actores tan carismáticos como Robert de Niro, Brad Pitt o George Clooney han sabido dar vida a mafiosos ataviados de punta en blanco o a ladrones que trazaban planes maestros para acabar con sus bolsillos rebosantes de dinero. Ese es un contexto atractivo para enmarcar cualquier largometraje que busque el entretenimiento, y para que la caja registradora de la taquilla suene como suenan las máquinas de algún salón de juego. Brad Furman –director de la aceptable El inocente (2011)- ha querido beneficiarse de lo atrayente de esos entornos que caminan en el límite de la legalidad para relatarnos una historia sobre el juego en internet. Aprovechando el auge que atraviesan las apuestas online, el joven realizador nos presenta su última película: Runner Runner.

La cinta nos cuenta cómo un estudiante de la Universidad de Princeton llamado Richie Furst (Justin Timberlake) se juega todos sus ahorros en una partida de póquer a través de internet para poder pagarse la matrícula de su máster. A pesar de que Furman presenta al personaje como alguien experimentado en esto del juego online, Richie encadena unas cuantas manos desafortunadas y acaba perdiendo todo su dinero. El joven se siente estafado por la página web; sus propósitos se ven frustrados y sus estudios interrumpidos por alguien que parecía pronosticar, inexplicablemente, todas sus jugadas. Cuando Richie decide investigar acerca del engaño al que lo han sometido en el portal de apuestas, descubre que quien se halla detrás de semejante tejemaneje es alguien sobre el que ha oído hablar en multitud de ocasiones, una especie de gurú del juego que todo el mundo conoce pero que nadie ha visto jamás: Ivan Block,

Ben Affleck en Runner Runner

Ben Affleck en Runner Runner

encarnado por el discutido Ben Affleck. Furst decide empacar las maletas para viajar hasta Costa Rica, donde los rumores indican que el multimillonario empresario ha creado su imperio. Ambos personajes llegan a conocerse, y Block ve en Furst una especie de genio de las matemáticas, motivo por el que le propone instalarse en el país tropical para formar parte de su negocio, garantizándole cifras escandalosas que llenarían su cuenta bancaria en poco tiempo. Richie, encandilado por la opulencia que rodea al empresario y seducido por su palabrería, acepta la oferta y abandona sus estudios. Y aunque la película ya cante a arquetipo mal ingeniado desde sus primeras secuencias, es en ese momento cuando la filarmónica del más malo cine comercial empieza a tocar sus primeros acordes.

Brad Furman y los dos guionistas que tuvieron la desfachatez de crear este intento fallido de thriller nos brindan todo un batiburrillo de tópicos inaguantables desde el comienzo de la historia. Para empezar, no deberíamos fijarnos en la edad del protagonista, que siendo un prodigioso estudiante universitario sobrepasa la treintena. A Justin Timberlake ahora le ha dado por ser actor, y aunque su actuación en esta película progresa adecuadamente, resulta inverosímil que un artista de treintaidós años cuyo personaje es presentado al público como un cerebrito esté cursando un máster. Alguien podría contradecir tal idea y afirmar lo contrario, pero para el espectador que afila los cuchillos mientras visualiza esta película, como un servidor, ese dato ya le parece un tanto surrealista. De todos modos, a Timberlake se le ve cómodo en el papel de chico listo que es adoptado como delfín de un magnate y que, finalmente, se ve envuelto en un cúmulo de situaciones que le desagradan, fruto de la decisión tomada por él de convertirse en un ricachón. El papel tampoco exige demasiado, pero su interpretación es soportable. Sobre todo si al lado uno tiene al nuevo y polémico Batman: Ben Affleck.

Cuando el californiano sea capaz de asimilar que su labor se desarrolla de manera más óptima detrás de las cámaras que delante de ellas, se hará un favor a sí mismo. Argo y The Town certifican el talento que tiene Affleck para narrar sus historias, gusten más o menos; como actor, deja mucho que desear. Esa expresión pétrea y totalmente ajena a las supuestas emociones que deberían afectar a

Gemma Artenton y Justin Timberlake en Runner Runner

Gemma Artenton y Justin Timberlake en Runner Runner

su personaje son su seña de identidad. Tal vez alguien podría pensar que poner cara de póquer en una película que precisamente trata sobre el juego es de lo más acertado, pero no nos engañemos: Ben Affleck tiene una única cara, y es esa. Incluso en un papel en el que debería mostrarse frío y autoritario; un personaje que tocaría infundir miedo a sus subalternos y al público, provoca, en ocasiones, alguna risa. Acompaña en el reparto una Gemma Arterton que ha acumulado sesiones y sesiones de rayos uva y que entra y sale de la historia de manera ilógica, con un personaje de poca profundidad.

En cuanto a la historia, decir que ofrece algo novedoso dentro del ambiente del juego, y es el mundo de las apuestas online. Nos alejamos de los casinos arruinados por pandas de ladrones y de los mafiosos de copa de coñac y puro en boca para acercarnos a lo que la crisis actual está fomentando. Eso sí, lo que comparten ambos entornos es la lujuria, depravación y el dinero fácil. La película deja toda una estela de clichés que compiten entre sí para llevarse el premio al más trilladoRunner Runner acaba siendo una mala mano de póquer.

Tags: , , , ,

Category: Críticas, Destacados

Deja un comentario