La cabaña en el bosque: Un homenaje al subgénero slasher

| 5 noviembre, 2013 | 2 Comentarios

El momento beso de La cabaña del bosque

El momento beso de La cabaña del bosque

Nunca he sido un amante de las películas de terror, a pesar de haber ingerido una enorme cantidad de productos de ese género. En la mayoría de ocasiones, los consumo con la esperanza de encontrar aquel largometraje que realmente me provoque el tormento necesario para arrebujarme bajo mi edredón con un ojo puesto en la puerta de mi habitación. Pero eso no ocurre a menudo, desgraciadamente. Expediente Warren fue una de esas cintas que realmente consiguió angustiarme, manteniéndome agarrado a la butaca con la respiración entrecortada. Y sé que me equivoco si pretendo hallar en todos los films de terror la misma factura y realización que tanto disfruté en lo último de James Wan.

La cabaña en el bosque, un proyecto que llega a España con un año de retraso tras el gran éxito cosechado en EEUU por parte de público y crítica, es una demostración de cómo todos los lugares comunes explotados por el cine en el terreno del miedo pueden conjugarse para crear un genuino cóctel de tópicos que ha causado furor en las taquillas, aunque el resultado de la película no sea del todo de mi agrado.

Los protagonistas de La cabaña en el bosque no pueden estar más esterotipados

Los protagonistas de La cabaña en el bosque no pueden estar más esterotipados

Drew Goddard, guionista de películas como la reciente Guerra mundial Z, se estrena como director de este relato. El debutante también se ha encargado de escribir la historia junto a Joss Whedon, guionista y director de la arrolladora Los vengadores y creador de la serie Buffy, cazavampiros. Ambos narradores han querido rendirle tributo a la categoría del subgénero slasher para contarnos una historia que empieza con todos los ingredientes que ya habremos probado infinidad de veces en otras películas. Léase la popular saga de Scream o las imitaciones que se hicieron de ella, como las malogradas Sé lo que hicisteis el último verano y su secuela. El mapa que extiende Goddard ante el público es así de recurrente: cinco jóvenes deciden pasar un fin de semana en una cabaña ubicada en medio de un bosque para agarrarse una cogorza que recordarán el resto de sus vidas. Un argumento trillado, ¿verdad? Especialmente si tenemos en cuenta que los cinco personajes encajan con los estereotipos más marcados en esta clase de películas: el guaperas deportista con su novia despampanante con serrín en la sesera; el graciosillo incomprendido fumador de marihuana; el muchacho listo e inteligente con sonrisa misteriosa; y la chica de carácter angelical, recatada y mojigata. Con estos asistentes de honor, se augura una fiesta por todo lo alto.

A medida que avanza el relato, somos testigos del desarrollo de una trama paralela que el espectador trata de esclarecer, intentando adivinar la conexión existente entre la aventura que están a punto de correr los jóvenes y la de unos tipos trajeados que trabajan en una especie de salas de control equipadas con la tecnología más puntera. Las primeras apariciones de esos personajes desorientan al público, y tal vez esa es una de las mejores bazas argumentales de la cinta: descubrir la relación entre una trama y otra. Pero tal intriga no puede sostenerse demasiado en el tiempo, puesto que esas oficinas subterráneas juegan un papel vital para los futuros acontecimientos de la historia. Richard Jenkins y Bradley Whitford son los actores que interpretan a dos de los mandamases que dirigen la operación más disparatada de la historia de la humanidad desde el subsuelo del bosque: someter a los habitantes de la cabaña a un infierno en el que sus vidas son puestas en peligro. Es complicado redactar la crítica de este film sin caer en spoilers, pero este descubrimiento se lleva a cabo durante el primer acto de la película. No temáis.

Un joven Chris Hemsworth deja el martillo de Thor para pasarlas canutas en La cabaña en el bosque

Un joven Chris Hemsworth deja el martillo de Thor para pasarlas canutas en La cabaña en el bosque

Los propósitos de este descabellado plan son tan funestos como inesperados. Uno de los puntos fuertes que juega a favor de la historia es la originalidad de esa trama, aún sabiendo que las peripecias que van a atravesar los jóvenes van a estar colmadas de clichés. Todo lo que sucede en la cabaña es tan previsible que desconozco si el objetivo de los guionistas y director era desencadenar sustos entre el público. Si era esa su meta, no creo que la hayan logrado. Lo que más se escuchó en la sala de cine eran las carcajadas que se contagiaban de butaca en butaca, hasta llegar a la mía. Yo me reí. Tal vez porque la mezcla de argumentos pronosticables y otros absolutamente sorpresivos –debido a su inverosimilitud- me parecía una bomba de conceptos muy extraña. A decir verdad, el tagline de la película es completamente acertado: “crees que conoces la historia”. Durante el inicio de la narración, uno trata de convencerse a sí mismo de que va a ver más de lo mismo: otra de esas pelis de adolescentes y asesinatos gratuitos. La sensación es bien diferentes cuando el relato está llegando a su final.

Pero no por ello el proyecto debe de ser bueno. Ni mucho menos. Todo me parecía tan demencial, de una locura narrativa tan chistosa, que lo único que deseaba era esperar el desenlace para que se destapase, de una vez por todas, la calamidad que pudiera poner fin a semejante locura. Mis ojos casi salieron de sus órbitas y mis risotadas se hicieron aún más audibles cuando una estrella consagrada de Hollywood hizo acto de presencia durante los últimos cinco minutos de metraje. Un cameo que me hizo llevar las manos a la cabeza, acompañado de un clímax de proporciones tan absurdas que no podía dar crédito a lo que acababa de ver.

De verdad, es desternillante.

Tags: , , , , , , ,

Category: Críticas, Destacados

Comentarios (2)

Trackback URL | Comentarios RSS Feed

  1. Kurtz dice:

    Ojo, Joss Whedon fue el creador de Buffy, y no Drew Godard, que sólo escribió cinco capítulos de la última temporada emitida.

    Matices aparte, Cabin in the Woods es una de las mejores películas que ha estrenado Hollywood en lo que va de siglo.

Deja un comentario