Gravity: El virtuosismo de la factura plástica de Alfonso Cuarón invade las salas

| 29 octubre, 2013 | 0 Comentarios

George Clooney y Sandra Bullock en una imagen de Gravity

George Clooney y Sandra Bullock en una imagen de Gravity

El cine tiene que ser, entre otras muchas cosas, un medio de entretenimiento. Esa es una de las metas que debe alcanzar toda película cuando es elaborada como método de evasión; para que podamos desaparecer de nuestras propias vidas e instalarnos durante noventa minutos de lleno en la gran pantalla. Durante un breve lapso de tiempo de nuestra existencia nada nos importa, uno simplemente se deja arrastrar por los devenires de unos personajes ficticios que sufren, sienten, viven. Nos inmiscuimos en una historia ajena y pasamos a formar parte de ella, olvidando la nuestra. Gravity es una de esas válvulas de escape que certifican una odisea visual de ritmo furioso; todo aquello que desea visualizar el espectador que persigue la diversión dentro del campo del séptimo arte. Cuarón ha hecho del uso de las tres dimensiones un auténtico gozo para quien pretenda flotar en la ingravidez de una historia que oprime al espectador, lo agarra del cuello y no lo suelta hasta el desenlace del film. Entretenimiento en estado puro.

[Galería: Increíble colección de pósters alternativos de ‘Gravity’]

La cinta comienza con un plano secuencia que seguramente pasará a los anales de la historia del cine, y que nos sitúa en un transbordador espacial donde tres astronautas suspendidos en el aire llevan a cabo reparaciones en su nave. Sandra Bullock se pone en la piel de la doctora Ryan Stone, que experimenta su primer viaje espacial en compañía del veterano comandante Matt Kowalsky, interpretado por George Clooney. La inquietante tranquilidad que proporciona el espacio exterior se dibuja desde el primer minuto como un elemento turbador, un escenario que acompaña a los protagonistas a lo largo de toda la historia, y que se cierne sobre ellos como una amenaza tangible que intimida por el simple hecho de estar allí. La presencia de la negrura es ineludible, y los peligros que anidan en ella se transforman en los antagonistas del relato. La aparente calma se rompe con una lluvia de residuos espaciales que se dirigen inevitablemente hacia las coordenadas donde se encuentran los astronautas. El transbordador es destruido por la ráfaga de basura, por lo que Stone y Kowlasky emprenden su particular epopeya para salvar sus vidas, unidos por un cable y propulsados en medio del cosmos.

Sandra Bullock despliega todas sus habilidades interpretativas en Gravity

Sandra Bullock despliega todas sus habilidades interpretativas en Gravity

La película consigue lo que busca: llenar las salas incluso en época de crisis con una historia de una estremecedora factura plástica. Pocos relatos han conseguido captar unas imágenes de la Tierra en medio del espacio tan sobrecogedoras. Incluso los mismos personajes parecen maravillarse ante las vistas del planeta rodeado por la inmensidad de la nada. La apuesta gráfica del 3D asegura aventurarse en un relato hipnótico, con una Sandra Bullock que parece haber enderezado su carrera durante los últimos años y que ofrece una actuación digna de elogio. George Clooney, en cambio, con un personaje más ligero, carente de carga dramática, es uno de los pocos ingredientes de la película que concede cierto respiro para el espectador. Cuando el compás del largometraje se empeña en mantenernos en una tensión continua, aparece el comandante de la fallida misión para regalarnos alguna bocanada de oxígeno, y tanto el público como el personaje de Bullock se aferran a la seguridad y sentido del humor de Matt Kowalsky para no desprendernos del cable y así caer, a merced del espacio.

[Relacionado: Gravity recauda 100 millones de euros en todo el mundo en un tiempo récord]

Un salto al vacío que no ensayó previamente Alfonso Cuarón y que, no obstante, le ha salido a pedir de boca. El mexicano ya había pasado con nota el examen de la crítica en anteriores películas que llevan su nombre en los créditos – Y tu mamá también (2001), Hijos de los hombres (2006) – y no se queda atrás con Gravity, antes todo lo contrario. El director ha conseguido aunar el aplauso de los expertos y del público realizando un film que huele a nominaciones a los Oscar. Sin embargo, la película presenta ciertos defectos, especialmente a nivel de guión. Nos hallamos ante un relato muy básico, flojo, y a pesar de la espectacularidad de los efectos especiales y de una narración que avanza a ritmo galopante, el trasfondo de la misma es vacuo. Decíamos antes que Bullock –que nunca ha sido santo de mi devoción- representa su personaje con grandes dosis de realismo, pero el trauma que se lleva consigo desde su hogar hasta el espacio se presenta como una metáfora simplona. Puede que funcione, pero el lastre emocional que la doctora Stone padece y por el que debe transitar perdida en el firmamento, resulta un tanto forzado. Enfrentarse a sus miedos cuando su vida corre más peligro se antoja demasiado inverosímil. Aunque, repito, su interpretación sorprende gratamente. Sobre todo en esos primeros planos largos, donde la artista sabe transmitir las sensaciones que la angustian. Chapó para Bullock, quien realmente es la conductora de la historia.

Gravity se ha convertido en una de las películas más taquilleras por su factura plástica

Gravity se ha convertido en una de las películas más taquilleras por su factura plástica

A pesar de un guión endeble, co-escrito por Cuarón junto a su hijo Jonás, nada de eso empaña la excelente labor del mexicano dentro del apartado técnico. Su virtuosismo detrás de las cámaras y el pulso narrativo de la historia lo avalan como un director que ya nos deleitó en otros proyectos, y que lo confirman como un cineasta de un inmenso talento. Alguien que ha sabido manejar los tiempos de la película de forma magistral, que ha sabido jugar más que nunca con el silencio como un componente abrumador, haciéndonos sentir en primera persona la falta de sonido que perciben los astronautas. Y aunque el largometraje no prometa reflexiones filosóficas o un argumento profundo, debemos rendirnos ante su incuestionable fuerza visual y su ritmo endiablado.

Pasen y vean, porque la van a disfrutar.

Tags: , , ,

Category: Críticas, Galerías

Deja un comentario