Grand Piano: Cómo una sola nota pueda arruinar un concierto

| 25 octubre, 2013 | 0 Comentarios

En Grand Piano Elijah Wood se juega la vida en un concierto

En Grand Piano Elijah Wood se juega la vida en un concierto

La sesión inaugural es una de las más esperadas de los últimos años en el Festival de cine de Sitges. Pero no es oro todo lo que reluce. Y aunque es verdad que el tercer largometraje de Eugenio Mira es su mejor película hasta la fecha… tampoco era difícil, teniendo en cuenta sus dos trabajos anteriores, la insufrible y embarazosa The Birthday, por mucho que se empeñara Guillermo del Toro en insistir que si hubiera sido dirigida por un asiático ya estaría considerada una obra maestra, y aquella cosa tan aburrida aunque exquisitamente realizada llamada Agnosia, protagonizada entre otros por José María Aznar… eh, perdón, por el insulso Eduardo Noriega.

Esos irresistibles ojos azules de Frodo que nunca abandonarán a Elijah Wood

Esos irresistibles ojos azules de Frodo que nunca abandonarán a Elijah Wood

No se me escapa que Grand Piano está siendo aplaudida casi unánimemente allí donde se proyecta. ¿Pero hay para tanto? Pues, humildemente, creo que no. Sí, es una película bien ejecutada, con una gran labor de montaje y un  sentido del ritmo que no deja tiempo para aburrirse. Pero, ¡ay!, el ridículo no tarda en hacer acto de presencia. Durante un multitudinario concierto de música clásica, el pianista virtuoso de turno descubre un inquietante mensaje en su partitura, algo así como “falla una sola nota y estás muerto”. La amenaza se hace extensiva a su novia, una actriz de éxito sentada en el palco de honor. El misterioso chantajista se esconde con un fusil con mirilla telescópica en los pisos superiores del gigantesco auditorio. Pero no debe tener mucha vista el tipo, o no le funciona bien el cacharro, porque el pianista se las ingenia para sacar un móvil y empezar a enviar mensajitos cada vez que tiene las manos libres durante el concierto. Eso sin contar sus caprichosas y espontáneas salidas y entradas del escenario en mitad de la actuación.

La verdad es que el cine de suspense, como el de terror, siempre pone a prueba la paciencia del respetable, rozando en muchas ocasiones niveles de tolerancia difícilmente sostenibles. Grand Piano los rebasa con creces. Y eso que el envoltorio es espectacular, homenajeando a Hitchcock, pero sobre todo a Brian De Palma. No en vano la premisa argumental es ridículamente alambicada y el pretendido suspense se prolonga artificialmente hasta dejar indiferente al espectador. Si a eso añades un malo sin sustancia cuyas motivaciones no pasan de esquemáticas y una serie de situaciones caprichosas a cada cual más ridícula, al final yo sólo salvaría la maravillosa partitura original de Víctor Reyes, auténtica estrella del filme, que supera con nota el desafío de unificar las piezas de concierto que ambientan la película con los momentos álgidos que subrayan el devenir de la acción.

Grand Piano llega a los cines de toda España el 25 de octubre de 2013.

Tags: , , , ,

Category: Críticas, Destacados

Deja un comentario