Expediente Warren: El nacimiento de un clásico

| 17 julio, 2013 | 0 Comentarios

La familia Perron tiene un invitado no deseado. Y van a necesitar mucha ayuda para expulsarlo.

La familia Perron tiene un invitado no deseado. Y van a necesitar mucha ayuda para expulsarlo.

Al terror le pasa como a la comedia. No todo el mundo ríe cuando está previsto ni todos tiemblan allí donde se pretende. Pero a veces llegan a la cartelera títulos de esos que despiertan la unanimidad del respetable. Como en su día lo hizo Un pez llamado Wanda para el género cómico, ahora llega Expediente Warren para hacer lo propio con el horror, y además con un elemento que suele jugar a favor de su capacidad de impacto: está inspirada en hechos reales.

Dejando a un lado los niveles de dramatización y exageración que sus responsables hayan querido imprimir al proyecto, The Conjuring, como reza su título original, es una experiencia terrorífica. Una que resulta deliciosa para cualquier fan del género, y más si puede disfrutarse en compañía, en una sala abarrotada, como tuvimos la suerte unos cuantos el pasado 8 de junio, en Madrid, durante la clausura de la primera edición del festival Nocturna, que con la gentileza de su distribuidora, Warner, presentó la película en primicia mundial para delirio de la creciente legión de fanáticos de su director, James Wan.

Allá por 2004, Wan fue responsable de traernos Saw, adaptación de su propio cortometraje filmado un año antes, y que dio lugar a una saga cinematográfica que ha hecho correr ríos de tinta por ser una de las que ha dado forma a ese infame subgénero gore denominado despectivamente como Torture Porn. Pero lo cierto es que los gustos del cineasta de origen malayo son más bien clásicos a juzgar por sus posteriores incursiones en el terror: la decepcionante Silencio desde el mal, en la que, con bastante empaque visual, retomaba el concepto del muñeco de ventrílocuo embrujado, y la sobrevalorada Insidious, remedo un tanto ridículo de Poltergeist que obtuvo el aplauso de buena parte de los aficionados y que ya tiene a punto una secuela, que llegará a nuestro país hacia finales de septiembre firmada por el propio James Wan, que afirma que será su última entrada en el género. Muy probablemente porque Insidious puede verse ahora como un ensayo de lo que ha logrado con Expediente Warren, con la que ha convencido a escépticos, como el que esto suscribe, y superándose a sí mismo como director.

Lorraine Warren (Vera Farmiga) es el corazón de "Expediente Warren".

Lorraine Warren (Vera Farmiga) es el corazón de “Expediente Warren”.

El film, ambientado en los años 70, también recurre al estilo cinematográfico de la época, logrando desmarcarse del cine de terror de los últimos años para recuperar una sensación en el aficionado que parecía perdida. Pero no como un ejercicio de nostalgia, sino de autenticidad y honestidad narrativa. Aunque en su último tramo la cosa se ponga más efectista de lo deseable, The Conjuring huele a clásico. Cuida la atmósfera, no sobrecarga al espectador con sustitos gratuitos y ofrece numerosos momentos memorables construidos desde la sencillez. Logra inquietar y coger por sorpresa a los más curtidos y, sobre todo, siembra una desazón, una inquietud creciente a medida que avanza el metraje hasta su inevitable apoteósis final.

El eje central de la trama está formado por Ed y Lorraine Warren, un matrimonio de parapsicólogos especializado en sucesos paranormales y demonología, verdadera leyenda gracias a algunas sonadas investigaciones recreadas en la gran pantalla en películas como Terror en Amityville. Pero más que al abordar los entresijos de su trabajo, la película acierta de pleno ofreciéndonos una mirada al impacto que este tiene en su vida íntima: viven en una casa cuyo sótano, como si de un banco del mal se tratase, alberga objetos presuntamente malditos; intentan conciliar el sueño como pueden tras haberse ganado la enemistad de algún que otro espíritu vengativo que piensa seguir sus pasos… Malas experiencias con las que lidian ambos apoyándose principalmente en su fe cristiana. Una excelente, como de costumbre, Vera Farmiga encarna a Lorraine, única superviviente del matrimonio en la actualidad, y el eficaz Patrick Wilson a su esposo Ed. Ambos suelen ser molestados con falsos sucesos de explicación terrenal, pero de vez en cuando se topan con lo sobrenatural. Y es ahí cuando entra en escena una familia numerosa que acaba de adquirir un viejo caserón por un precio irrisorio. Cuando todo parece indicar que las cuatro paredes que comparten están embrujadas recurren a los expertos y estos constatan que algo maligno allí perdura. El trabajo de limpieza que tienen por delante pondrá prueba no sólo sus nervios, sino los de toda la audiencia.

Los Warren y los Perron trazando planes de limpieza espiritual.

Los Warren y los Perron trazando planes de limpieza espiritual.

A pesar de su trillada estructura, son esos detalles privados de los protagonistas y el acercamiento relativamente sobrio de la cámara al horror que perturba la normalidad los que convierten el resultado en algo especial. Un viaje al horror puro y duro que a más de uno le sorprenderá por despertar viejos terrores nocturnos, ya que es casi inevitable preguntarse al final de la proyección si todo lo presenciado ha tenido lugar en nuestra realidad. Una pregunta de esas que vuelve a aparecer a oscuras y en mitad de la madrugada cuando menos lo deseas. Pero ese es uno de los encantos del buen cine de terror. Y Expediente Warren lo es. Tanto, que me atrevería decir que estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo clásico del género.

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Category: Críticas, Destacados

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