‘Almanya’, humor sin fronteras

| 25 marzo, 2012 | 0 Comentarios

Almanya: Bienvenidos a Alemania

Almanya: Bienvenidos a Alemania

La muerte de su abuelo, uno de los miles de turcos que viajaron a Alemania en la década de los 60 para suplir la falta de mano de obra existente en el país germano, fue uno de los motivos que llevaron a Yasemin Samdereli, directora de Almanya: Bienvenidos a Alemania, y a su hermana, a escribir una historia que homenajeara a aquella primera generación de inmigrantes. Para ellas, el mejor modo de agradecerles que les abrieran el camino a una vida mejor era hacerlo desde una mirada cómica, luminosa y alejada del tono dramático con el que suele abordar un tema conflictivo que nunca deja de estar de actualidad.

Almanya: Bienvenidos a AlemaniaConcebida a partir de las anécdotas que la cineasta escuchó en su familia desde pequeña, Almanya plantea un doble viaje temporal y geográfico que se inició en Anatolia de la década de los 50 y que prosigue en la actual Alemania de Angela Merkel.

Hace 45 años que Hüseyin Yilmaz vino a trabajar a la República Federal Alemana desde Turquía, convirtiéndose en el emigrante 1.000.0001. Ahora, ya jubilado y con su primer pasaporte alemán recientemente adquirido, Hüseyin anuncia a su familia que ha comprado una casa de vacaciones en su país natal y pide a sus hijos y nietos que le acompañen para hacer las reformas necesarias en la nueva residencia. Su familia, para quien los lazos con la cultura de sus antepasados son cada vez más remotos, recibe sin entusiasmo la noticia, pero al final todos acceden a emprender el viaje. Esta excursión se transforma en verdadera vuelta a sus orígenes, sobre todo para el pequeño Cenk, que descubre durante el trayecto la fantástica historia de sus abuelos: cómo se conocieron, sus primeras dificultades en suelo alemán y cómo llegaron a establecerse definitivamente en un país extranjero.

Almanya: Bienvenidos a AlemaniaEste punto de partida, un improbable cruce entre Little Miss Sunshine y Un franco, 14 pesetas, da lugar a un relato nostálgico y divertido que puede molestar a algunos por su tono demasiado amable, y por tratar de soslayo los problemas que vive la actual comunidad turca en Alemania. Pero hay que ser justos y valorar el trabajo de Yasemin Samdereli de acuerdo a sus intenciones. La cineasta no pretende hacer un alegato o una radiografía social de la época. Su filme es una carta de amor que rebusca en el baúl de los recuerdos personales y en la que no hay cabida para los lamentos o los ajustes de cuentas. Al fin y al cabo, el filme pivota sobre la mirada del pequeño Cenk, que descubre la historia de sus abuelos con la misma curiosidad con la que cualquier niño escucha un cuento por primera vez, un cuento que a través de los ojos de la inocencia adquiere rasgos de relato fantástico y en el que el sufrimiento está proscrito.

La principal virtud de Almanya: bienvenidos a Alemania se encuentra en su facilidad para trascender lo costumbrista, lo local, y hacer universal su mensaje. Vemos turcos en Alemania, pero si fueran españoles en Suiza, no notaríamos la diferencia. Su humor basado en el choque cultural garantiza un puñado de hilarantes escenas, con niños turcos que sueñan con un país lleno de botellas de Coca-Cola o tienen pesadillas con la imagen de un amenazador Cristo en la cruz.

Quizás el último tercio del filme, más melodramático y dulzón, desentona un poco con la desenfadada guasa de su primera hora, pero es un pequeño desliz en una película fresca y apreciable que se ajusta a sus pretensiones.

Tags: , ,

Category: Críticas, Galerías

Deja un comentario